AL OTRO DÍA DEL AMANECER
"El conocimiento de uno mismo es el único camino no ilusorio hacia la Verdad."
Y la luz era diferente,
parecía surgir
del centro mismo de las cosas,
sus sombras eran altamente significativas,
expresaban el reposo del ser de los objetos,
y las cosas mismas
parecían saber que habitaban
en el espacio libre del universo,
no ya en la ciudad,
todo era fantásticamente espacial,
todo era fantásticamente espacial,
pero con sabor a oxígeno,
y hasta el viento se movía
como un gran pensamiento buscando algo
que había perdido
en el mundo de los sueños,
habitar en esa inmensidad
fue descubrir
la plenitud de la existencia en cada detalle.
El Espíritu de lo Alto
me había devuelto el cuerpo y por lo tanto
mi espíritu
estaba repleto de esa luz,
como si el tiempo
hubiera sido arrancado de golpe
de la faz de la Tierra,
desde entonces no miro otra cosa,
porque veo venir
una música verde azulada posarse en el
horizonte de esta humanidad.
jlc
No hay comentarios:
Publicar un comentario